RADIO CON SABOR LATINO
deporte

En detalle: las claves del título de Cabal y Farah en Wimbledon

En ese césped sagrado de más de 142 años de rica historia, en esa catedral del tenis mundial que ha visto escribir las grandes proezas de Roger Federer, William Renshaw o Björn Borg, en ese mismo excelso All England que ha tenido la visita de la monarca británica, Isabel II, dos colombianos hechos con tenacidad, librando grandes batallas, y que fueron aplaudidos hasta hacerlos sonrojar y esbozar enormes sonrisas, se pusieron la tan anhelada y deseada corona británica. ¡Juan Sebastián Cabal y Robert Farah son los campeones de dobles en Wimbledon!

A la cancha central parecieron salir dos parejas con sus raquetas como lanzas. Cabal y Farah, con fuego en su mirada, no querían que se les fuera otro título de grand slam como les pasó en el Abierto de Australia 2017; los franceses Nicolás Mahut y Edouard Roger-Vasselin, más tranquilos y confiados, eran favoritos porque entre los dos ya tenían cinco títulos grandes. La batalla fue descomunal.

Para Cabal y Farah (Colsanitas) no fue una final más. Su frase de batalla de “ir partido tras partido” se había esfumado por los cielos ingleses, porque era el día, no había un ayer ni un mañana. Ambos habían luchado para estar en estas instancias y parados en esa precisa cancha, con todo un país detrás de ellos empujándolos y alentándolos. Atrás y muy lejos había quedado la grave lesión de rodilla que tuvo Cabal y lo alejó de los sencillos, para así unirse luego con Farah y destacarse en la modalidad de dobles. La recompensa llegó.

¡De infarto!

El partido duró nada más ni nada menos que 4 horas y 57 minutos. Se extendió tanto que Wimbledon pudo estrenar el techo en su cancha central. Cada game fue luchado. Fuego contra fuego, revés contra drive y drive contra revés. Ninguno quería perder, y la intensidad se vio hasta en tres pelotas en las que Farah impactó, sin intención, a Mahut en su ojo izquierdo, su cuello y en sus genitales. A Colombia no se le iba a ir el título.

Fueron cinco sets, cuatro de los cuales se fueron hasta el tiebreak. Se sabía que el que tuviera nervios y miedos no iba a estar en esta lucha por el título. Y en medio de los cuatro guerreros que estaban en la cancha, uno de ellos levantó más arriba su lanza para dar cátedra. Farah fue el guía de Cabal, que no estuvo tan fino como en el resto del torneo. No solo supo defender desde el fondo de la cancha con un furioso revés que parecía expulsar fuego con cada impacto que viajaba a casi 150 km/h, sino que cuando tuvo que ir a la red a definir con potentes voleas o exquisitos smash, lo hizo.

Desde la pareja francesa parecía haber debilidades. Mahut, el más experimentado de los cuatro, el supercampeón y el encargado de tener la responsabilidad, se vio lleno de nerviosismo. Fue el que más cometió dobles faltas con su saque y el que más airosamente le reclamaba al juez de silla por sus decisiones. No marcó la pauta, y los colombianos, como todos unos cazadores, olieron la inseguridad y de a poco los fueron arrinconando.

Su momento

Con el cansancio de estar cuatro horas en cancha, pero con la convicción de dar la última estocada, el quinto set se pintó de amarillo, azul y rojo. Nuevamente, Farah desenfundó su revés desde el fondo de la cancha para devolver todo proyectil que lanzaban Mahut y Roger-Vasselin. La afición, que en un momento apoyaba a los franceses, se inclinó por la fantasía del juego colombiano, que vio cómo Cabal jugaba el partido como si fuera la vida: vencer o morir. Se lanzó innumerablemente veces al piso, lanzó globos, aun caído respondió.

Quinto set. Momento sublime. Cabal y Farah quebraron y sacaban 5-4 para campeonato. Mientras en las tribunas de la cancha central se veía la mayor ansiedad posible y las redes sociales estallaban de locura, los colombianos lograron su respiración más tranquila, su ritmo cardíaco se estabilizó. No había un ayer ni un mañana, era el game. La bola fue de un lado a otro, y el marcador se fue moviendo. 0-15, 0-30… ¡Se iba la opción! Pero quien no cree no sueña y no gana. El marcador siguió su curso… 15-30, 30-30, 40-30… ¡Volea al centro de Farah!

Llegó el estallido y desahogo de los colombianos presentes en la pista central del All England Club. Farah y Cabal se desplomaron, mientras dejaban caer sus raquetas y sentían cómo el césped sagrado los arropaba. ¡Eran los campeones! En contraste, Mahut y Roger-Vasselin se sentaron en sus bancos y las lágrimas dibujaban su desilusión.

Entendiendo la realidad, saludaron a todos los aficionados, se dieron un fuerte abrazo con su entrenador, Jeff Coetzee, y con su fisioterapeuta, Jayson Mathiou, parte vital de este proceso de los colombianos. No cabía tanta felicidad en sus cuerpos y no sabían a quién más abrazar.

“Fueron cinco horas luchadas; esto es para ustedes y para que lo disfruten. Muchas gracias”, dijo un emocionado Cabal, mientras su compañero exclamaba: “Estamos aquí, es único. Ganamos Wimbledon, es increíble. Somos los número uno del mundo. Para Colombia, esto es enorme”.

Y así subieron a recibir su trofeo, esa corona británica que todo el mundo del tenis anhela. Levantaron los títulos y no pudieron hacer más que agradecer por estar en ese olimpo de 142 años de historia y que desde ayer tendrá inscrito el nombre de dos colombianos en sus placas como los primeros colombianos en ganar su campeonato. A celebrar con champaña después de un baño de gloria que tanto costó.

La página más salsera del mundo. Con Alejandro Gordillo El hombre más salsero del mundo
  •  
  •  
  • 165
  •  
  •  
  •  
  •  
    165
    Shares
  •  
    166
    Shares
  • 165
  •  
  • 1
  •  
  •  
  •  

Related posts

Colombia debe ganar para evitar sorpresas en el Sub-20

Gordillo Alejandra

Comienza una nueva era, con Patricio Camps, en Independiente Santa Fe

Gordillo Alejandra

Esta fue la mejor Selección Colombia Sub-20 de la historia

Gordillo Alejandra
error: Content is protected !!
WhatsApp chat